Padre Eterno, Yo os ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús, con todo Su AMOR, todos Sus SUFRIMIENTOS, y todos Sus MERITOS. Para expiar todos los pecados que he cometido este día y durante toda mi vida. ¡Gloria al Padre, y al Hijo...!
Padre Eterno, Yo os ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús, con todo Su AMOR, todos Sus SUFRIMIENTOS, y todos Sus MERITOS. Para purificar el bien que he hecho mal este día y durante toda mi vida. ¡Gloria al Padre, y al Hijo...!
Padre Eterno, Yo os ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús, con todo Su AMOR, todos Sus SUFRIMIENTOS, y todos Sus MERITOS. Para suplir por el bien que yo debía de haber hecho y que he omitido este día, y durante toda mi vida. ¡Gloria al Padre, y al Hijo...!
