viernes, 30 de marzo de 2012

Plegaria a la Virgen.


Dame tu mano, María, la de las tocas moradas; clávame tus siete espadas en esta carne baldía.
Quiero ir contigo en la impía tarde negra y amarilla.
Aquí, en mi torpe mejilla, quiero ver si se retrata esa lividez de plata, esa lágrima que brilla.
¿Dónde está ya el mediodía luminoso en que Gabriel, desde el marco del dintel, te saludó: "Ave, María"? Virgen ya de la agonía, tu Hijo es el que cruza ahí.
Déjame hacer junto a ti este augusto itinerario.
Para ir al monte Calvario cítame en Getsemaní.
A ti doncella graciosa, hoy maestra de dolores, playa de los pecadores, nido en que el alma reposa, a ti te ofrezco, pulcra rosa, las jornadas de esta vía.
A ti, Madre, a quién quería cumplir mi humilde promesa.
A ti, celestial princesa, Virgen sagrada María. Amén.

viernes, 23 de marzo de 2012

Carta a un amigo



"En la vida terrena, después del afecto a los padres y hermanos, uno de los afectos más bellos es el de la amistad: y yo cada día debería agradecer a Dios porque me dio amigos tan buenos que son para mí una guía preciosa para toda mi vida.

Cada vez que trato a Clementina quedo admirado de su gran bondad y pienso en el bien inmenso que hará un alma así de hermosa. Ciertamente la Divina Providencia en su admirable designio se sirve a veces de nosotros, míseras ramitas, para obrar el Bien; y nosotros a veces no queremos conocer u osamos negar su Existencia. Pero nosotros, que gracias a Dios, tenemos la fe, cuando nos encontramos delante de un alma así bella, alimentada realmente en la fe, no podemos menos que encontrar en esto un signo evidente de la existencia de Dios, porque una bondad igual no se podría tener sin gracia de Dios. Y qué decir de Laura y Tina, almas generosas delante de las cuales pienso tantas veces en la ingratitud que yo he tenido con Dios, habiendo así correspondido poco a las grandes gracias que le Señor, en su Gran Misericordia, me dio siempre sin mirar mis pecados.

El ejemplo de estas tres almas ha sido para mí valiosísimo, en especial en ciertos momentos de la vida en las que la carne prevalece sobre el espíritu".

Carta a Marco Beltramo - 10 de abril de 1925.

Autor: Beato Pier Giorgio Frassati. 

jueves, 22 de marzo de 2012

JESUCRISTO Y LA VIRGEN MARIA.


Diario de María

Te miro a los ojos
y entre tanto llanto
parece mentira
que te hayan clavado.

Que seas el pequeño
al  que he acunado,
y que se dormía
tan pronto en mis brazos,
el que se reía
al mirar el cielo
y cuando rezaba
se ponía  serio.

Sobre este madero      
veo aquel pequeño
que entre los doctores
hablaba en el templo,
que cuando pregunté,
respondió con calma
que de los asuntos
de Dios, se encargaba.

Ese mismo niño,
el que está en la cruz,
el  Rey de los hombres,
se llama Jesús.

Ese mismo hombre    
ya no era un niño
cuando en esa boda
le pedí más vino.

Que dio de comer
a un millar de gente
y a pobres y enfermos
los miró de frente.

Río con aquellos 
a quienes más quiso,
y lloró en silencio,
al morir su amigo.

Ya cae la tarde,
se nublan los cielos,
pronto volverás
a tu Padre Eterno.

Duérmete pequeño,
duérmete mi niño,
que yo te he entregado
todo mi cariño.
Como en Nazareth,
aquella mañana,
¡He aquí tu sierva,
he aquí tu esclava!

Autor: Martín Valverde


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...